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URIJI: la red social que genera oportunidades económicas para los creadores de contenido

URIJI: la red social que genera oportunidades económicas para los creadores de contenido Foto por John Schnobrich on Unsplash
  • Jean Clauteux, un alto ejecutivo de L’Oreal decidió salir de su zona de confort e iniciar un nuevo camino en el emprendimiento.
  • La plataforma permite que cada usuario pueda generar una comunidad afín a su contenido y obtener ingresos por ello.
  • Uriji se fundamenta en la economía circular y en el reuso de las herramientas.

Luego de la llegada de la pandemia se ha incrementado la cantidad de personas que utilizan plataformas digitales. A pesar de este auge pocos sitios brindan la posibilidad de generar ingresos, lo que ha obligado a los usuarios a buscar nuevas alternativas para ganar dinero.

Con esta idea surgió Uriji, una red social que les da la oportunidad a los usuarios de ganar dinero por compartir contenido. Para conocer más al respecto, El Emprendedor entrevistó a Jean Clauteux, fundador del proyecto, quien señaló lo siguiente: “La inquietud inicial es que las interacciones digitales puedan generar oportunidades económicas para todos. De esta manera, aquellos que necesitan monetizar y validar sus ideas o emprendimientos encuentran en Uruji un oasis dentro de las aplicaciones”.

El profesional comentó que las personas están constantemente comunicándose unas con otras, algo que pueden hacer con Uriji pero con un aliciente, que es el de poder crear un activo digital. “Estamos creando esa posibilidad de poder monetizar si tu idea es aceptada por la comunidad. Por ende, Uriji es esa bitácora donde puedes alojar tus contenidos, bien sea música, creaciones gráficas o documentos y que son complementarias a lo que hacen en otras plataformas”, explicó su funcionamiento.

“Con Uriji tenemos la oportunidad de ser cofundadores como usuarios de una plataforma creada en Venezuela por venezolanos y pronto por latinoamericanos en general. Por esto, el llamado no es solo a descargarse la app, sino que se consideren fundadores de esta comunidad tan hermosa que hemos ido creando más allá de las especificaciones del sitio. Así que si buscas una web en el que te quieres sentir cómodo, ese lugar se llama Uriji”, manifestó.

El aprendizaje de Jean Clauteux como CEO de L’Oreal

Antes de dar el salto como emprendedor, Jean hizo una carrera de 20 años como ejecutivo de L’Oreal, una de las empresas de cosméticos más grandes de la actualidad. Al preguntarle sobre sus aprendizajes, respondió. “Aprendí muchas cosas, desde la cultura en los países donde estuve, de cómo se gestiona una unidad de negocio y lo que significa administrar y sustentar una empresa. Además, está el tema de las ventas, crear productos y los estándares de calidad que formaron parte de mi aprendizaje”.

El empresario señaló que siempre vio a L’Oreal como una manera de adquirir nuevos conocimientos y competencias para conectar mejor con las personas. “Luego de 20 años de alta gerencia en la empresa de llevar equipos de hasta 1.200 personas te vas dando cuenta que la humildad y la empatía son elementos muy importantes, así que cada grupo humano es diferente. Por ende, en L’Oreal aprendí que un buen liderazgo debe ser invisible para gestionar correctamente una organización”.

El aprendizaje en la selva venezolana

El padre de Jean Clauteux es franco-húngaro, mientras que su madre es mestiza indígena, una combinación que lo ha marcado desde su niñez. Al preguntarle sobre su aprendizaje en el entorno en la Gran Sabana respondió: “Lo que más aprendí fueron las relaciones humanas, porque cuando estás en entornos donde no hay ni médicos, internet o electricidad, te das cuenta que lo más importante son las personas. Allí tú no puedes tener enemigos, tienes que guardar vínculos porque en cualquier instante vas a necesitar del otro y él de ti, a lo que le llamamos confianza”, reflexionó.

Jean hizo mucho énfasis en la confianza, ya que para él se trata de un elemento de vida o muerte y que lleva mucho tiempo construirla. En consecuencia, dependiendo del aporte que se genere hacia una comunidad esta tendrá mayor confianza hacia esa persona. Esto fue lo que aprendió en su época en la Gran Sabana.

Mayores retos como Director Ejecutivo de L’Oreal en Venezuela

Clauteux fue director ejecutivo de la empresa de cosméticos durante los años 2011 y 2016, en el que describe su experiencia de la siguiente manera: “Muchas personas tienen prejuicios sobre lo que significa trabajar en Venezuela, pero me fui dando cuenta que para operar en países desarrollados podía hacerlo de una forma más fácil porque el sistema es estructurado. En nuestro país, dado que no hay un sistema estructurado tú tienes que ser más organizado que tu entorno, exigiendo que el emprendedor tenga más criterio de auditoría y de administración que si se encontrara en otra nación”.

En este sentido, resaltó todo lo que están aprendiendo los profesionales venezolanos que se encuentran en el territorio. “El profesional venezolano como tiene tantos elementos adversos debe estructurar y anticipar más, lo que genera que cuando van a otras naciones crecen rápidamente”. Puntualizó.

Los motivos que lo llevaron a fundar Uriji

Al preguntarle sobre los motivos por el cual decidió finalizar su carrera corporativa para iniciar su trayectoria como emprendedor, Jean mencionó que siempre quiso crear un emprendimiento que impactara positivamente a su entorno. “No es una decisión que tomas de la noche a la mañana, porque emprender es hacer un maratón, donde existen altos y bajos y vas a querer renunciar de la misma manera que querías dimitir en la empresa donde trabajabas”, expresó.

También especificó que fue en el cine donde tomó la decisión definitiva de emprender, ya que la película le transmitió una reflexión de fondo sobre lo que debía hacer para estar en conexión con su familia. “Es importante estar en conexión con lo que es importante para ti, no tanto tus consumidores, porque tú emprendes para ti y para sentirte en balance contigo mismo”, manifestó.

Además, comentó que para poder emprender tuvo que renunciar a muchos aspectos, como lo fue la estabilidad, bienestar económico y el ego. “Poco a poco te das cuenta que realmente no renuncias a nada porque te reencuentras contigo mismo. A su vez, renuncias al estrés moral que se vive en las organizaciones, en el cual no tienes todos los elementos para decidir qué va a suceder, ya que hay mucha incertidumbre”, explicó.

Así fue como decidió arrancar Uriji, que proviene de la lengua yanomami y significa “el espacio compartido”. “Es muy interesante porque te vas dando cuenta que estamos compartiendo un espacio que no depende de una aplicación o tecnología, sino de una comunidad”, dijo.

“Mi vocación desde niño es reunir a las personas y que se sientan bien estando juntas, ese es mi propósito. No me gusta la confrontación ni que las personas se hagan daño, así que si esa es mi vocación decidí expresarla a través de una plataforma”, manifestó.

Emprendiendo después de una carrera exitosa

Cada persona tiene un proceso diferente a la hora de iniciar un nuevo emprendimiento, con lo cual algunos lo hacen más jóvenes y otros más maduros. Jean decidió arrancar su proyecto luego de una gran trayectoria como alto ejecutivo en L’Oreal, lo que le trajo muchas ventajas.

“Es muy importante vivir las etapas de la vida, especialmente si eres joven y aún no tienes las responsabilidades de contar con una pareja o hijos. En consecuencia, cuando emprendes tarde te hace entender que nunca es tarde para vivir tu vida y hacer las cosas, así que no es una carrera, ya que las mayores dificultades se presentan justo al llegar a la meta”, acotó.

Reflexionó también con que cada experiencia es única, y en su caso de seguir como alto ejecutivo muy probablemente no terminaría la carrera y sufriría múltiples problemas de salud debido al alto estrés que tenía.

“Tómense el tiempo, porque sí lo hay y mientras más tarde lo haces tienes más experiencia y contactos que puedes usar en ese nuevo emprendimiento”, recomendó. A su vez, mencionó el ejemplo sobre KFC, una empresa que surgió de las manos de Harland David Sanders, un emprendedor que en el momento de fundar la compañía pasaba los 60 años de edad.

¿Cómo lograr que una red social sea sostenible?

Lograr el punto de equilibrio es muy importante para cualquier emprendedor. Sin embargo, Jean Clauteux considera que este no es el indicador más importante: “Lo relevante es no intentar resolver un problema que tú no tengas. Emprender siempre será muy largo en la mayoría de los casos, y tenemos ejemplos como Facebook que comenzó a ser rentable hace cuatro o cinco años. Por ende, el punto de equilibrio no es el criterio, sino la permanencia en el tiempo”, manifestó.

Acotó también que si “una persona está en concordancia con ese problema que quiere resolver y desea ayudar a la humanidad de forma sincera, es imposible fracasar”. Emprender es moverse y si no te mueves no vas a llegar a la meta, que es lo mismo que sucede con un maratón.

Por otro lado, habló sobre los cambios que ha tenido que hacer para que la plataforma sea sostenible según las necesidades de los usuarios. “En el modelo inicial de la empresa el punto de equilibrio venía a partir de la utilización de las billeteras. No obstante, en estos momentos nos estamos percatando que quizás habrá que pensar en una monetización a partir de una publicidad inteligente, sutil y adoptada por los mismos usuarios, lo que podría ser una manera muy interesante de rentabilizar la comunidad y beneficiar a los consumidores”.

La economía circular y su relación con las redes sociales

Una de las bases en la que se fundamenta Uriji es la economía circular, que es aquel modelo que aprovecha los recursos que están alrededor para alargar su ciclo de vida. Clauteux, lo explicó de esta manera: “Uriji se convierte en la herramienta en la que puedes proponer tu oferta, y eso es muy interesante porque estas mostrando algo y las personas pueden colaborar con lo que estas publicando. Por ende, es el reuso de un material que no estabas monetizando”.

El empresario comparó el modelo de esta red social con el funcionamiento de youtube, que a pesar de que tiene un programa de monetización es necesario tener una cantidad mínima de audiencia. “En Uriji si solo tienes un seguidor que apoya y colabora con tu idea ya puedes generar ingresos, lo que demuestra cómo las redes van evolucionando y se van complementando”, expresó.

El futuro de Uriji

Al preguntarle sobre el futuro de la plataforma, el empresario señaló: “El futuro de Uriji somos todos nosotros, es entender que no se trata de una plataforma sino de una comunidad. Somos una gran cantidad de personas que intentamos reinventarnos a través de un esfuerzo en conjunto y llevamos cuatro años desarrollando esta comunidad, por lo cual, el futuro del sitio es generar una red de motivación y confianza”.

Para lograrlo afirmó que van a buscar plataformas financieras para poder ayudar y acelerar a cualquier emprendedor que lo requiera. “El drama de América Latina es que no hay un ecosistema de inversión idóneo y es muy clasista, así que necesitamos organizaciones que le permitan al emprendedor invertir sin importar su origen”.

Finalmente, Jean Clauteux se despidió con los siguientes consejos: “Nunca es tarde para nada, atrévanse, todos los Uriji estamos para ayudarnos e incubar sus ideas, pero es necesario que comuniquen siempre”, finalizó.

Modificado por última vez enLunes, 13 Diciembre 2021 09:45
P. El Emprendedor

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    El abogado que encontró un negocio exitoso en las masas para pastelitos
    El abogado que encontró un negocio exitoso en las masas para pastelitos

    Carlos Pérez dejó la abogacía para emprender en Venezuela, convirtiendo las masas para pastelitos en su arte y negocio.



    Carlos Pérez, abogado comercial egresado de la Universidad de Carabobo, nunca imaginó que su trayectoria profesional tomaría un giro tan inesperado. En 2015, decidió emigrar en busca de nuevas oportunidades.

    Durante su travesía, vivió en Trinidad y Tobago, Argentina y Chile, enfrentando los retos de la adaptación y el empleo. “Viví siete meses en Trinidad y Tobago. Después, estuve un año en Buenos Aires y seis años en Santiago de Chile”, recuerda Carlos, quien comenzó a trabajar en cocina, y en donde tuvo su primer acercamiento a la producción y venta de alimentos.  Ese contacto inicial con la gastronomía despertó algo en él, una chispa que lo llevó a explorar un nuevo camino.

    Sin embargo, lo que realmente marcó el inicio de su transformación fue un sentimiento profundo de nostalgia y pertenencia hacia su tierra natal. “Me hacía falta mi país, ese sentido de pertenencia que no tenía afuera”, confiesa.

    Así que, en el año 2021, regresó a Venezuela con el sueño de construir algo propio, apostando por lo que había aprendido durante sus años fuera del país.

    Encuentro con la fábrica de masas de trigo

    La conexión con la cocina se fortaleció durante su estancia en Chile, donde conoció a su pareja, quien era la propietaria de una fábrica de masas. “A través de ella conocí cómo funciona la fábrica de masa y cómo ensamblar productos”, relata Carlos, quien aprovechó esta experiencia para adquirir un conocimiento profundo sobre el mundo de las masas.

    Fue en este contexto que decidió fundar su negocio al regresar a Venezuela, inspirado por la idea de que la fabricación de masas era un arte. “Las masas son un arte porque no tienen una receta universal; cada una es única”, afirma con pasión.

    Inicialmente, Carlos comenzó vendiendo pastelitos venezolanos y empanadas horneadas desde casa, utilizando redes sociales para llegar a sus primeros clientes. “Publicaba en redes sociales y vendía desde casa. Así comenzó todo”. Poco a poco, diversificó su oferta, incluyendo tequeños y otros productos populares. “Empecé a vender a cafés y fuentes de soda, logrando una base de clientes fijos”. Este crecimiento lo llevó a consolidar un modelo de ventas al mayor, ampliando su alcance en el mercado.

    El regreso a Venezuela

    El regreso a Venezuela no estuvo exento de desafíos. Carlos enfrentó de frente los efectos de la inestabilidad económica, con fluctuaciones constantes en el dólar y en los costos de los insumos. “El dólar subía desesperadamente; eso nos obligaba a reajustar precios casi a diario”, explica.

    Además, reconoció la ausencia de una clase media sólida con capacidad adquisitiva, lo que lo llevó a adaptar su estrategia. “Hoy no existe la clase media con el poder adquisitivo de hace 15 años”, comenta, subrayando la necesidad de apuntar a segmentos populares.

    La competencia fue otro de los obstáculos significativos. “Hay competencias buenas y malas, pero trabajo para que la calidad de mi producto sea mi ventaja”. Productos como el queso, esenciales para la preparación de tequeños, también representaron un reto debido a su precio fluctuante. “El precio del queso depende del clima y la oferta; eso complica la planificación”, señala.

    A pesar de estas dificultades, Carlos nunca perdió la fe en su proyecto. “Siempre hay miedo de invertir aquí, pero decidí dar el paso”. Su determinación y visión lo ayudaron a enfrentar los problemas con valentía, adaptándose constantemente a las circunstancias del mercado.

    El éxito de un modelo accesible

    Uno de los mayores logros de Carlos ha sido conseguir que su negocio se mantuviera por sí solo desde el primer día. “Nunca tuve que sacar dinero de mi bolsillo para cubrir los gastos básicos del negocio”, afirma con orgullo.

    Esto lo atribuye a su enfoque en ofrecer productos de calidad a precios competitivos, una estrategia que ha resonado bien con su público objetivo. “Si quieres vender masivo, ofrece calidad y precio competitivo; eso siempre funciona”.

    Además, Carlos destaca que su independencia como emprendedor le ha dado una vida plena y satisfactoria. “Desde que decidí emprender y dejar de depender de un sueldo, he vivido bien”, asegura.  Este logro personal refleja su éxito como emprendedor y su capacidad para superar las adversidades.

    El gran consejo de negocio

    Mirando hacia el futuro, Carlos tiene planes ambiciosos para Arte Masas. Sueña con convertir su negocio en una franquicia, centralizando la producción y estableciendo puntos de venta en Caracas y otras ciudades clave. “Quiero expandir a un modelo de franquicia, con producción centralizada y locales de venta”, comparte, dejando claro que su visión va más allá del éxito inmediato.

    Para él, el mercado venezolano sigue siendo un territorio lleno de oportunidades, pero requiere un análisis cuidadoso. “Analiza bien a quién quieres como cliente y sé realista con tu capital”, aconseja a otros emprendedores. “Si quieres vender masivo, vendes barato, pero con calidad. Eso siempre funciona”.

    La historia de Carlos Pérez es un testimonio de resiliencia y creatividad, un recordatorio de que incluso en los momentos más inciertos, hay espacio para innovar y prosperar.

    Arte Masas no solo es un negocio de apenas 1 año de fundado; es un sueño que mezcla esfuerzo, arte y sabor, un legado que promete seguir creciendo en el mercado venezolano.

    Escrito el Lunes, 30 Diciembre 2024 12:23 en Emprendedores ¡Deja el primer comentario! Visto 129 veces
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    La marca de ropa casual porteña que crece al promover la identidad nacional
    La marca de ropa casual porteña que crece al promover la identidad nacional

    Icónica, la marca de ropa casual, diseñó una innovadora sudadera: una chaqueta deportiva creada para promover el turismo, logrando vender más 600 unidades durante un evento al que asistieron en su primer año de creación.



    La marca que nació en 2022 como el proyecto de dos emprendedoras apasionadas por la moda y la identidad nacional, ha logrado posicionarse rápidamente en Puerto Cabello. Alicel Rodríguez y Celeimi González, las fundadoras de Icónica, presentan ahora la chaqueta Venezuela Icónica, un diseño que combina funcionalidad, estilo y un mensaje profundo de amor por el país.

    Con la visión de crear prendas que reflejen lo mejor de la cultura venezolana y sus paisajes, la chaqueta Venezuela Icónica es inspirada en la cultura y belleza del país, “la chaqueta diseñada y creada para retarnos a nosotros mismos a conocer las bellezas que tiene el país, tiene una mezcla de moda con turismo” comentó Alicel Rodríguez en entrevista con El Emprendedor.

    La chaqueta Venezuela Icónica “presenta varios sitios turísticos de nuestro país; el Ávila, la Colonia Tovar, Los Roques, la Ciénaga, Canaima, Pico Bolívar y Puerto Cabello”, indicó Alicel.

    El poder de escuchar al mercado

    El éxito de Icónica radica en su capacidad para escuchar a su comunidad. Sus clientes han sido una fuente constante de inspiración. "Cada producto que lanzamos responde a las ideas y necesidades de quienes confían en nosotras. La chaqueta Venezuela Icónica es una muestra de cómo tomamos esas voces y las convertimos en diseño", explicó Celeimi González.

    La chaqueta destaca por su diseño versátil y gráfico, con elementos que rinden tributo a destinos icónicos como Canaima, Los Roques y la Gran Sabana. Es una prenda pensada para quienes buscan llevar consigo un pedazo de Venezuela en cada ocasión, ya sea casual o formal.

    Una marca que transforma moda en identidad

    Desde su creación, Icónica ha demostrado ser más que una marca de ropa casual. En dos años, ha expandido su catálogo con 12 productos que combinan creatividad, funcionalidad y sostenibilidad. Su compromiso con el uso de materiales locales refuerza su contribución al desarrollo económico nacional.

    "Icónica es un proyecto que crece junto con nuestros clientes. Nos enorgullece ofrecer prendas que conectan con su identidad y que, al mismo tiempo, son útiles y duraderas", añadió Rodríguez.

    Sobre Icónica

    Fundada por Alicel Rodríguez y Celeimi González hace dos años, Icónica es una marca venezolana que combina moda, identidad y propósito. Con una propuesta que resalta la creatividad y el orgullo nacional, se ha posicionado como un ejemplo de innovación y conexión con su comunidad y la promoción del turismo.

     

     

    Entrevistado por: María Armanda Gomez Goitía (Puerto Cabello)

    Escrito el Jueves, 26 Diciembre 2024 18:36 en Emprendedores ¡Deja el primer comentario! Visto 211 veces
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    De la carne al postre: El valenciano que populariza con éxito el dulce de milhojas
    De la carne al postre: El valenciano que populariza con éxito el dulce de milhojas

    Samir El basset, un comerciante que dejó atrás sus carnicerías para conquistar el mundo de los postres. En entrevista con El Emprendedor, cuenta su estrategia y cómo logró vender más de 5.000 milhojas diarias, acumulando miles de seguidores en redes sociales.



    Samir El basset comenzó su carrera como comerciante desde los 14 años, construyendo una reputación sólida en el sector de la carne. Durante más de 12 años, lideró tres carnicerías en el estado Carabobo, que fueron una fuente estable de ingresos para su familia. Sin embargo, la pandemia trajo consigo retos insuperables. “Teníamos tres carnicerías [...] pero después de la pandemia, tuvimos que cerrar una, tratar de vender la otra, y ya la tercera carnicería la cerramos iniciando este año”, recuerda Samir.

    Frente a este cambio abrupto, buscó nuevas oportunidades y encontró inspiración en Caracas, donde un emprendimiento de milhojas captó su atención. Motivado por su madre, quien siempre le inculcó la importancia de compartir y de buscar soluciones, decidió adaptar la idea al mercado de Valencia. Así nació Milhojas Valencia, que en tan solo diez días pasó de ser una idea a un negocio en marcha. “Del 13 de enero, que cerré la carnicería, al 23 de enero 2024, que empezamos a vender milhojas aquí en Milhojas Valencia”, explica.

    Entra al mundo de la repostería con sus propia milhojas

    Inicialmente, Milhojas Valencia se centró en la venta de milhojas elaboradas por terceros, pero Samir pronto notó que el producto no cumplía sus estándares. “Ya veía que a la milhoja que comprábamos fuera, la gente le tenía muy poca receptividad”, comenta. Esto lo llevó a un desafío mayor: crear su propio dulce desde cero.

    El proceso no fue sencillo; su perfeccionismo lo llevó a descartar lotes enteros que no cumplían sus expectativas. “Hay momentos que el producto no me gusta y hemos tenido que descartar una producción completa porque no me convence”, admite.

    Tras meses de ajustes y aprendizaje, Samir logró desarrollar una milhoja de alta calidad que conquistó a los consumidores. La aceptación fue inmediata, marcando un antes y un después en la trayectoria de Milhojas Valencia. La calidad y frescura del producto rápidamente lo posicionaron como un favorito en el mercado local, permitiéndole ganar la confianza de sus clientes y expandir su alcance.

    Ahora Samir, ayuda a emprendedores a iniciarse en el negocio para arrancar rápido un negocio de fácil comercialización y buena rentabilidad como una de sus estrategias para lograr un alto nivel de ventas diarias.

    Las redes sociales como motor del éxito

    Más allá del producto, lo que realmente llevó a Milhojas Valencia al siguiente nivel fue la estrategia de Samir en redes sociales. Compartía no solo imágenes y videos de los dulces, sino también historias detrás de su proceso, conectando emocionalmente con su audiencia. “Las historias venden mucho [...] simplemente se hizo porque era algo muy sentimental y eso ha llamado mucho la atención de los clientes”, explica.

    Actualmente, Milhojas Valencia cuenta con más de 45.000 seguidores en Instagram y 50.000 en TikTok, plataformas que han sido clave para atraer clientes y consolidar su popularidad. Gracias a este enfoque, Samir ha alcanzado la impresionante cifra de 5.000 milhojas vendidas diariamente, un logro que refleja tanto la calidad del producto como la conexión genuina con sus consumidores.

    Los planes de expansión

    Con el éxito de Milhojas Valencia, Samir ya planea la apertura de tiendas físicas en ciudades como Maracay, Caracas y Barquisimeto para 2025. Pero más allá del crecimiento empresarial, su visión sigue siendo la de ofrecer un producto accesible y de calidad, con un enfoque en tratar a sus clientes como familia. “Nosotros tratamos a nuestros clientes como familia [...] queremos que el dulce sea económico, pero también bueno”, asegura.

    La historia de Samir El basset y Milhojas Valencia es un testimonio de resiliencia, innovación y amor por el trabajo bien hecho. Desde sus días como carnicero hasta convertirse en un referente de la repostería en Venezuela, su capacidad para reinventarse y conectar con las personas demuestra que, incluso en los momentos más difíciles, siempre hay espacio para crear algo extraordinario. “El país necesita gente que apueste a que todo se puede, no que solo quiera llenar sus bolsillos. Si hay que trabajar diez veces más, vamos a trabajar diez veces más”, concluyó.

     

    Entrevistado por: José Rangel

    Escrito el Domingo, 22 Diciembre 2024 21:50 en Emprendedores ¡Deja el primer comentario! Visto 188 veces
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    Con 40 sabores únicos, esta empresa celebrará su legado y aniversario en la industria de los helados
    Con 40 sabores únicos, esta empresa celebrará su legado y aniversario en la industria de los helados

    En el marco del reporte especial “El Negocio del Helado” El Emprendedor entrevistó a Fátima Miranda, coordinadora de comercialización de Concentrados Flavors, quien conmemora 35 años de aniversario.



    Mariche, Caracas, 19 de diciembre de 2024 — La fábrica venezolana Concentrados Flavors, especialista en la creación de saborizantes y colorantes para la industria alimentaria, celebra su 35º aniversario con un catálogo de más de 40 sabores únicos, consolidando su legado como líder en la industria alimentaria y del sector heladero.

    La coordinadora de comercialización Fátima Miranda, destacó el enfoque innovador y estratégico que ha permitido a la empresa posicionarse como un aliado clave para pequeños y grandes productores del país.

    "Nuestros saborizantes y colorantes son adaptables a cualquier producto alimenticio, desde helados hasta preparaciones saladas, lo que nos ha permitido trabajar con importantes marcas nacionales que confían en nuestra calidad", afirmó la coordinadora de comercialización.

    Entre las propuestas más exitosas que han conquistado el mercado destacan sabores como fresa samba, piña colada, galleta Oreo y Nutella. Estos sabores reflejan no solo la creatividad, sino también la capacidad de la empresa para anticiparse a las tendencias del mercado y las necesidades de los consumidores.

    Sus claves para el éxito

    El sector heladero, tanto artesanal como industrial, ha sido un pilar fundamental en el crecimiento de Concentrados Flavors. La empresa colabora con reconocidas marcas como Heladería La Poma, Coco Factory y Tu Paleta Fiesta, con quienes ha co-creado sabores innovadores y adaptados a las tendencias actuales del mercado venezolano. Esta relación cercana con sus clientes ha sido clave para garantizar soluciones que realmente impulsen el éxito de cada producto.

    La capacidad de adaptación a las necesidades de los clientes es una de las estrategias más destacadas de la compañía. Gracias a un equipo especializado en investigación y desarrollo, Concentrados Flavors ofrece soluciones personalizadas para pequeños productores que buscan diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. "Fomentamos la relación cercana con nuestros clientes, ayudándoles a identificar qué sabores y productos pueden potenciar su crecimiento. Nuestra meta es apoyar el desarrollo económico a través de productos de calidad", agregó la coordinadora.

    Crecimiento y proyección a futuro

    Con una red sólida de distribuidores nacionales, Concentrados Flavors garantiza la disponibilidad de sus productos en todo el país, convirtiéndose en un actor clave en la cadena de suministro alimentario. Esta cobertura nacional permite llegar a negocios de todos los tamaños, desde emprendimientos locales hasta grandes industrias que requieren soluciones a mayor escala.

    De cara al futuro, la empresa apuesta por nuevos desarrollos como su base de jugos en polvo, una innovación diseñada para ampliar su impacto en el mercado y responder a las nuevas demandas de la industria. La celebración del 35º aniversario no solo destaca la solidez y la trayectoria de la compañía, sino que también refuerza su compromiso con la calidad, la innovación y el impulso del sector alimentario venezolano.

    Escrito el Jueves, 19 Diciembre 2024 08:26 en Emprendedores ¡Deja el primer comentario! Visto 281 veces
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    Ella hizo de la repostería una forma de expresar amor familiar y alcanzó el éxito
    Ella hizo de la repostería una forma de expresar amor familiar y alcanzó el éxito

    Elizabeth Blanco es repostera y embajadora de grandes marcas, y enseña cómo encontrar en la repostería no sólo una profesión, sino una forma de expresar el cariño a los que más amas.



    Elizabeth Blanco, oriunda de Barcelona, estado Anzoátegui, comenzó su carrera como diseñador gráfico en el mundo de las revistas y de los medios de comunicación, donde diseñaba maquetas y producía folletos. Trabajó con empresas y proyectos importantes, incluyendo el diseño de revistas corporativas y campañas para centros médicos. “Yo imprimía en Caracas y trabajaba con estampa, hacía todo lo que puedas imaginar”, recuerda con nostalgia.

    Sin embargo, un accidente laboral en 2010 la llevó a un punto de quiebre. “Mi cuerpo cayó encima de mi rodilla…y luego de haberme operado, me volví a caer y perdí la operación”, comenta. La recuperación fue lenta, y aunque intentó aferrarse a su profesión, la transición de empleada a emprendedora representó un reto personal y emocional. “Yo jamás me imaginé que los periódicos iban a desaparecer.  Para mí, era mi vida; yo tengo mis primeras revistas intactas”, expresa.

    Fue en este contexto que Elizabeth comenzó a explorar la repostería como una forma de terapia. Inspirada por su abuela, encontró consuelo en la creación de ponquecitos. Sin embargo, aceptarlo como una posible carrera o profesión fue un desafío. “Yo no aceptaba que la pastelería podía ser una profesión... me daba miedo el rechazo social por no trabajar en lo que había estudiado”, admite. “Mi principal miedo era darme cuenta que no me podía sentir feliz con algo que me hacía sentir vacía, y que la gente lo notara, porque yo soy muy transparente. Si me da por llorar, lloro frente a ti y no me importa”, aseguró.

    Con el tiempo, las señales de su pasión se hicieron evidentes y decidió seguir su corazón. “Yo sentía que había algo que me faltaba y con el tiempo me di cuenta, que eso me lo daba la pastelería, pero no lo quería aceptar ¿entiendes?; yo ya estaba como cuadriculada, sentía que ya estaba lista para simplemente casarme, tener hijos y no fue así. Y la pastelería me demostró otra cosa”, agregó.

    Mientras se recuperaba un negocio surgió

    Tras su accidente, Elizabeth decidió formalizar su conocimiento inscribiéndose en una escuela de pastelería, a pesar de las limitaciones físicas que enfrentaba. “Yo iba en muletas a la escuela y era la única que podía sentarse porque todo es de pie en la cocina”, recuerda. Su pasión la llevó a mejorar sus técnicas y ver que podía ayudar a otras estudiantes.

    Impulsada por una amiga, Elizabeth creó su primera cuenta en la red social de Twitter llamada Ponquecitos Barcelona, y a través de ella poder expresarse, pero aún no lo veía como negocio. Con recursos limitados, comenzó a vender ponquecitos saludables que preparaba en un pequeño horno eléctrico. Su enfoque inicial era más personal que comercial. “Al principio, lo veía como una forma de drenar mi depresión”, señala.

    Pero el gran giro hacia el negocio, sucedió cuando Elizabeth identificó que sus alumnas, mujeres mayores que ella, buscaban algo más que habilidades técnicas: deseaban crear postres para reforzar la conexión emocional con sus seres queridos, especialmente con sus hijos y nietos. “Si, la gente no viene a emprender, la gente viene a aprender a hacer postres para conectar con las emociones de su familia”, explicó.

    Las señales de que tenía un negocio que no aceptaba se hacían cada vez más evidentes. Llegaron encargos importantes, como la solicitud de la esposa de un alcalde para producir 1.000 ponquecitos para un evento social en Barcelona, estado Anzoátegui. Este hito marcó un punto de inflexión en su negocio, demostrando que podía manejar volúmenes más grandes y conectar con un público más amplio.

    Perderlo todo en redes y comenzar de nuevo

    Elizabeth no solo decidió enseñar para mejorar los procesos y técnicas que había aprendido, si no que había construido una comunidad significativa en redes sociales, alcanzando 70.000 seguidores esta vez en la red social de Instagram, una cifra que representaba años de trabajo y conexión con su audiencia. Sin embargo, un hackeo en su cuenta destruyó todo en cuestión de horas. “Yo sentí que se me murió alguien... fueron días duros, de un gran luto”, relata sobre el impacto emocional y profesional que esto representó.

    Lejos de rendirse, decidió crear una nueva cuenta en Instagram desde cero. Con paciencia, esfuerzo y contenido auténtico, logró reconstruir su comunidad, actualmente tiene más de 50 mil seguidores.

    Con la llegada de la pandemia en 2020, digitalizó sus clases y llegó a conectar con más de 900 alumnos de distintas partes del mundo. “Tengo alumnos hasta de la Patagonia... en un año llegué a ganar más de 30.000 seguidores”, explica sobre su resiliencia y capacidad para adaptarse.

    Importantes marcas reconocen su potencial e impacto

    La resiliencia y dedicación de Elizabeth no pasaron desapercibidas. Con el tiempo, se convirtió en embajadora de marcas como Piu Dolce, una línea de polvos para hacer helados de La Florida, la mayor fábrica de barquillas de Venezuela, entre otras como Chocolates Krön y Amoratia.

    La relación de Elizabeth con Piu Dolce comenzó de manera técnica, cuando fue contactada por el gerente de la marca La Florida para colaborar en la mejora de sus fórmulas. “Él me llama para mejorarlas, él quería que yo las probara… siempre fue muy abierto a innovar”, recuerda Elizabeth. Este inicio marcó el comienzo de una relación profesional basada en la confianza y el compromiso por perfeccionar el producto.

    Su capacidad para conectar emocionalmente con los productos y generar contenido auténtico la posicionó como una figura clave en la repostería venezolana. “En un año he trabajado con seis marcas... conecto y genero contenido con esos productos”, explica.

    Además, ha desarrollado workshops innovadores para enseñar a emprendedores a optimizar sus recursos. Uno de sus talleres más populares se enfoca en reducir mermas en la producción de helados. “Hago un workshop donde les enseño a los participantes que no pierdan la merma... esa merma es una ganancia”, comenta.

    Reflexiones sobre el éxito y el propósito

    Hoy, Elizabeth ve la repostería no sólo como un negocio, sino como una herramienta para empoderar a otros. Sus proyectos futuros incluyen expandir sus clases y talleres, con un enfoque en técnicas accesibles y decoración avanzada. Más allá de las recetas, busca transmitir un mensaje profundo, “Delicias es más que una receta, es conectar con las emociones”, afirma.

    Su historia demuestra que los desafíos pueden transformarse en oportunidades. Desde sus primeros ponquecitos hasta convertirse en embajadora de Piu Dolce, su trayectoria es un testimonio de resiliencia, creatividad y amor por lo que hace. Hoy, inspira a otros a encontrar su pasión y convertirla en un propósito de vida.

    Escrito el Jueves, 12 Diciembre 2024 13:15 en Emprendedores ¡Deja el primer comentario! Visto 457 veces