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¿Estamos ante un problema económico o político?

 El Director de Relaciones Institucionales de la Escuela Latinoamericana de Gerencia, José Coa, insistió en dejar la costumbre de culpar al otro



Muchas personas se encuentran “sumergidas” en un escenario negativo, cuando son éstos los que propician mayores posibilidades de desarrollo y de evolución.

Así lo manifestó José Manuel Coa, Director de Relaciones Institucionales de la Escuela Latinoamericana de Gerencia en entrevista con el periódico El Emprendedor.

Coa argumentó que se habla de evolución, precisamente porque es en estos escenarios de crisis cuando se desarrollan productos o servicios que “cambian las circunstancias de vida del ser humano”, indicó.

A su vez precisó que “no en vano, después de las guerras mundiales que hemos tenido es donde se han realizado los más grandes inventos, ya que nacen para satisfacer necesidades única y exclusivamente de permanencia de la humanidad en el planeta”, sostuvo.

El periodista agregó que cuando una persona se ve sumergida en crisis siempre va a tener dos opciones: la de estar peor o mejor. “Siempre las circunstancias te condicionan a que vas a tender a estar peor. Pero cuando la persona asume esa autoconfianza, entiende su entorno y controla las condiciones que puede manejar es donde surgen las ideas”,  explicó.

Coa aseguró que en el escenario político venezolano está ocurriendo algo muy puntual: “comunicacionalmente se quiere hacer ver que en Venezuela hay un problema económico ya que es lo que nos ha incidido de manera directa; no alcanza el sueldo, los productos cada día más caros, etc. Pero cuando te sientas a ver el problema real por el que atraviesa Venezuela, es un problema político”.

Aclaró que con político se refiere “no a que es culpa de Maduro o Ramos Allup, sino culpa de cada uno de los venezolanos que no asumimos nuestra verdadera postura política ante los escenarios de crisis, sino que nos resguardamos en la vieja conducta de “ese presidente no sirve”, “ese alcalde no sirve”, pero nuestro comportamiento hacia eso que criticamos no lo manifestamos.

Finalmente dijo: “por eso quiero cerrar con una adagio que siempre repito que dice ‘dime qué tanto criticas y te diré qué imitas’. Lo importante aquí es, a esos pequeños y medianos empresarios, es darles conocimientos de por qué sí hay una factibilidad total”.

Puntualizó que pese a que el poder adquisitivo del venezolano no es el mismo desde hace tres años, pero el proceso de adquisición se tiene que ver satisfecho por productos y servicios venezolanos y “todo el que tenga una idea de productos o servicios va a tener éxito aquí en Venezuela”.

 

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¿Podría Uber destruir la industria del taxi en Venezuela?

La incursión de Uber en varios países ha sacudido el sector del transporte en muchas ciudades, ¿Venezuela está extenta?  



Uber, la brillante compañía de Silicon Valley que ha sido todo un fenómeno mundial por su famoso modelo de conectar a conductores (particulares) y pasajeros a través de su app, ha tenido como segundo nombre la palabra polémica.

Una de las principales sombras que ha perseguido a esta mítica compañía han sido las numerosas tirrias y cuestionamientos legales que ha tenido en múltiples países.

Según reportó huffingtonpost, hasta 2015 la empresa ya sostenía serios problemas en países como España, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Japón, Corea y el mismísimo Estados Unidos, sin mencionar todavía a América Latina.

¿Por qué?

La principal guerra que ha sostenido Uber en muchos países ha sido principalmente con el gremio de las líneas de taxis, quienes se quejan de que la dificultad de competir con las tarifas de esa app, los pocos controles legales y la poca especialización de los conductores, entre otros aspectos.

En Venezuela básicamente se trata de un mercado poco organizado. El sitio Diario Bitcoin lo ilustró de la siguiente manera: “Subirse al vehículo de un desconocido solo porque tiene una  marca de “taxi”, es impensable en países como Estados Unidos y muchos de Europa. Sin embargo, en Venezuela es la norma. Hay compañías de taxis, por supuesto, pero estas compiten a menudo con personas que, sin necesidad de sacarse certificado alguno, alistan su vehículo para ofrecer carreras en las calles de Venezuela”.

Cómo funciona el servicio en Venezuela

Asimismo, agrega que a diferencia de los conductores de Uber, “cada individuo va por su cuenta sin tener que pagar comisiones o tener que ajustarse a una tarifa de servicio determinada. Es decir, el conductor decide el precio y el pasajero decide aceptarlo o rechazarlo”.

No obstante, hasta hace poco Venezuela tuvo lo más semejante a Uber: Easy Taxy, con la diferencia de tener más filtros a la hora de seleccionar sus conductores, quienes recientemente sorprendieron a todos con la noticia de cerrar operaciones en el país.

Para muchos, esto se debió al exponencial crecimiento de la app Nekso, la cual, en lugar de generar competencia, se alió con el sector de los taxistas, combinando las bondades de Uber, con la especialización del profesional del volante venezolano.

¿Quiere decir que el gremio taxista organizado debe cantar victoria?

La colaboradora de Diario Bitcoin, Gabriela Camero, precisa que “mientras el sector siga careciendo de las normas reguladoras de las que disponen otros sistemas de taxis en Latinoamérica, la implementación de una tecnología innovadora dentro del caos, solo traería consigo más caos”.

No obstante, debemos recordar que vivimos en un país con la gasolina más barata del mundo, un factor que nos hace bastante atractivos a los ojos de Uber.

Por otro lado, la app ya ha tocado bastante territorio latino, sin ir tan lejos, Colombia. Según el diario El País, “los taxistas han logrado hasta el momento que Uber nos sea legal en Bogotá, Barranquilla, Medellín o Cali. Y la guerra se libra en las calles, cada día. Los choferes, unos 50.000 sólo en Bogotá, están atentos para identificar los servicios de Uber, se comunican entre sí y bloquean a los vehículos”.

En el caso de Chile, el año pasado cientos de taxistas protestaron en Santiago contra la llegada de la app, pero sin mucho éxito. La firma aseguró para el momento que es un servicio “legal y más seguro” que los taxis tradicionales y han venido sumando más gente a sus filas.

Otro país latinoamericano donde no faltan dolores de cabeza mutuos entre Uber y el gremio taxista es Argentina, que hasta el 2016 era la única gran ciudad de América Latina en no contar con los servicios de Uber. Los continuos brollos no han cesado pues el pasado 02 de agosto se desataron nuevas molestias debido al último aumento en las tarifas de los taxistas y la diferencia de precios con Uber.

Por el momento en Venezuela Nekso parece calmar las aguas, no obstante, nada descarta una repentina presencia del gigante de Silicon Valley en las principales ciudades del país, pues ya estuvo, aunque de menor tamaño, la internacional Easy Taxi. 

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