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Experto propone un ejercicio para que las personas superen sus barreras mentales

Destacado Ángel Barceló, coach certificado y especialista en emprendimiento Ángel Barceló, coach certificado y especialista en emprendimiento

Afirma que debe llevarse a cabo un proceso de transformación y de cambio de creencias que es posible a través de una serie de ejercicios


 

Aunque, actualmente para el venezolano, el emprendimiento pueda parecer la opción más lógica al momento de mantener cierta estabilidad económica, la realidad es que el proceso para materializar un proyecto propio no solo es largo, sino que también presenta una serie de barreras que van mucho más allá de la crisis que enfrentamos en el país.

Ángel Barceló, coach certificado y especialista en emprendimiento, en su libro titulado "La excusa perfecta: La fuerza secreta del éxito", explica que crear una aventura empresarial propia es un proceso que requiere de muchas cosas, pero una de las más importantes es liberarse de manera efectiva de las creencias que nos mantienen estancados.

Diferencia entre ser audaz y ser irresponsable

Barceló comienza explicando que, para él, el emprendimiento es un acto audaz debido a que en muchos casos no sólo se trata de abandonar la estabilidad laboral o económica para cumplir una meta abstracta, sino que también implica realizar un salto de fe hacia un mundo completamente desconocido, y del que pocos salen ilesos pero con altas probabilidades de lograrlo.

Sin embargo, esto no quiere decir que la audacia sea sinónimo de irresponsabilidad, ya que tomar riesgos no significa necesariamente dejar de lado una vida entera por un sueño que es complejo de materializar (aunque se han dado casos asombrosamente exitosos), o poner en riesgo la estabilidad de las personas que nos rodean. A pesar de que existan diferencias significativas entre ser audaz y ser temerario, mientras más pasa el tiempo y mayores son las tasas de emprendimiento, más se arraiga la creencia de que esto es verídico.

Asegura que en su experiencia, tanto en Venezuela como en otros lugares del mundo, es común ver que los emprendedores se convencen a sí mismos de que todo debe ser comedido y, si bien es cierto que la prudencia también es necesaria al adentrarse en el mundo empresarial, esta forma de pensar tiene el potencial de hacer que los emprendimientos mueran incluso antes de nacer.

Esto ameritaría entonces a un cambio de creencias.

La propuesta de Barceló: creer para ver

Para materializar este cambio, que se basa en modificar la percepción que se tiene sobre un concepto que forma parte del ideario popular (un proceso sumamente complejo), Barceló propone un ejercicio con el que no sólo se logre identificar la creencia que nos está limitando, sino que también nos permita dejarla de lado reemplazándola por otra más eficiente.

Este ejercicio es llevar a cabo un cambio de paradigmas, modificando la popular frase de "ver para creer" (que sugiere que para que creamos en algo debemos ver que ya se ha materializado), por "creer para ver" (que implica que debemos embarcarnos en una meta en la que creemos y  realmente queremos hasta ver que ésta se haga realidad).

Explica que para lograrlo solo se requiere de un ingrediente: Fe.

Con esto no se refiere a la fe bajo los parámetros dictados por las doctrinas religiosas, sino a la fe como una característica meramente humana, es decir, la capacidad que tienen las persona de creer en sí mismas y de que es posible alcanzar las metas que se proponen a pesar de las dificultades o la falta de datos “comprobables” que lo sustenten.

Racionalizar los problemas

Barceló recuerda que este no es un ejercicio con el que los emprendedores se despojen de la noción de la realidad, ya que tanto las creencias como las limitaciones que se presentan en el día a día son completamente válidas. Con el ejercicio que plantea no busca que el nuevo empresario se deshaga de sus creencias, pero sí que las racionalice y sea capaz de entender cuál es la influencia de las mismas en su accionar.

Cegarse ante los problemas, y hacer oídos sordos ante las creencias “populares” no solo puede incentivar al desarrollo de falsas expectativas, sino que también tiene el potencial de dejarnos desnudos ante las adversidades. Es por eso que cita a Louis Pasteur cuando afirmaba que “La suerte solo favorece a la mente preparada”, es decir, el azar jugará en favor de aquel emprendedor que no sólo haya entendido su situación, sino que también comprenda lo que se requiere para lanzarse con éxito al mundo empresarial.

La excusa perfecta: La fuerza secreta del éxito", es un libro en el que Barceló dispone una guía práctica para ayudar a los emprendedores a encontrar (dentro de sí mismos) esa fuerza necesaria para crear un proyecto propio.

Modificado por última vez enDomingo, 04 Noviembre 2018 07:49
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